• Rocio Garcia

ESTOY EMBARAZADA, ¿PUEDO HACER EJERCICIO?



Existen muchos mitos y creencias de que el ejercicio físico durante el embarazo está contraindicado.


Seguro que has escuchado alguna vez eso de que el ejercicio físico puede provocar un aborto o un parto prematuro y que es mejor aparcar la actividad física durante, por lo menos, el primer trimestre de embarazo.


Pues bien, no sólo es algo que no se ha demostrado que sea verdad, sino que la evidencia científica nos demuestra que la actividad física regular durante el embarazo no aumenta este riesgo.


Evidentemente, hay que adaptar el ejercicio a cada mujer, según su situación durante el embarazo y según la actividad física que realizaba antes de estar embarazada.


No se puede prescribir el mismo ejercicio a todas las mujeres, sin valorar previamente.

Por ejemplo, si tú antes de quedarte embarazada hacías actividad física de forma regular y usabas pesas o carga en tus ejercicios, y tu meta durante el embarazo es seguir manteniendo tu actividad (y no hay nada en el embarazo que te lo impida) deberías adaptar tus ejercicios para que fueran aptos durante el embarazo únicamente.

Sin embargo, si tú eras una persona más bien sedentaria, quizás no sea el mejor momento para ponerse a realizar actividad física de intensidad elevada.


Pero lo que está claro es que el personal sanitario debería animar a las mujeres embarazadas a que realizaran ejercicio físico por el gran número de beneficios que aporta no solo sobre la mujer y el desarrollo de su embarazo, sino también sobre el bebé.


Estos son algunos de los beneficios más destacados:


Beneficios del ejercicio físico en la madre:

  • Mejora o evita la aparición de dolor lumbar,

  • Reduce el riesgo de sufrir diabetes gestacional,

  • Controla el aumento de peso del embarazo,

  • Disminuye el riesgo de preeclampsia,

  • Favorece el proceso fisiológico del parto,

  • Disminuye la sensación de dolor durante el parto, y

  • Reduce la incidencia de partos instrumentados

Beneficios del ejercicio físico en el bebé:

  • Aumenta los niveles de líquido amniótico,

  • Mejora el estado de la placenta y su funcionalidad,

  • Aumenta la edad gestacional,

  • Favorece que el bebé tenga un peso normal (normopeso) cuando nazca,

  • Mejora las capacidades cognitivas, y

  • La respuesta a estímulos externos una vez nacido.

Por lo tanto, si estás embarazada y quieres practicar ejercicio lo primero que tienes que hacer es ponerte en manos de profesionales que se dediquen a ello (como los fisioterapeutas especializados en embarazo) para que valoren y adapten los ejercicios que mejor te vayan a tu situación y a tus objetivos de cara al embarazo y al parto.

¿Tienes dudas sobre qué ejercicio puedes practicar? Escríbenos.

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